domingo, 31 de agosto de 2008

La pobreza de los ricos

Ayer me referí a la pobreza que "mide" el Banco Mundial en los países llamados "en desarrollo", es decir, en los pobres. Para nuestra desgracia comparativa, no hay datos semejantes para los países ricos, que tienen su propia manera de "medir" el problema, con el agravante de que, ahí sí, se puede convertir en un instrumento de lucha política si el nivel es muy alto o si, en cualquier caso, aumenta. Pero para desánimo del observador, los métodos utilizados para esa medición no son menos problemáticos que el mítico dólar por persona y día (ahora 1,25) a paridad de poder adquisitivo.
La Unión Europea y, por tanto, también España, utilizan un muy curioso instrumento para "medir" la pobreza: son declarados pobres aquellos que no alcanzan la mitad (o el 60 por ciento) de los ingresos medios (o el consumo medio), pudiéndose referirse a la media o a la mediana. Un resultado sería el siguiente:



Los países están ordenados según la "pobreza" que afecte a los niños (cálculo bastante peculiar, todo hay que decirlo), pero la primera columna es la que aquí cuenta: porcentaje de hogares con una renta inferior al 60 por ciento de la mediana nacional respectiva. Los socialdemócratas de toda la vida están al final de la lista y los desiguales de toda la vida están al principio. El caso español, que ya cité en el anterior blog, sería el siguiente:



Es decir, un aumento de la pobreza bajo el gobierno socialista (y hay razones para suponer que en 2007 también habrá aumentado y seguro que lo hace en 2008). Los datos que daba el Insitituto Nacional de Estadística en su Encuesta de condiciones de vida 2006 eran estos:


Como se ve, más mujeres que varones y más ancianos y jóvenes que maduros de 25 a 49 años. La probabilidad de ser pobre, según esta medida, para mujeres de más de 65 años es la mayor.
Como es fácil de explicar, estas medidas no son de pobreza sino de desigualdad. Supongamos un grupo de personas a las que preguntamos por sus ingresos, hallamos la media y encontramos cuántos y quiénes se encuentran por debajo de la mitad de la media; regalemos un millón de euros a cada de ellos y volvamos a hacer la encuesta, calculemos la media y veamos cuántos y quiénes se encuentran por debajo de la mitad de la media: los mismos. Pero, bueno, es una medida fácil y cómoda. Pero es una medida de desigualdad, no de pobreza o, por lo menos, hay que decir que es medida de pobreza definida de una determinada manera que la identifica con desigualdad.
Siendo así, se entenderá por qué pienso que la pobreza-desigualdad va a aumentar en España: basta pensar en las políticas fiscales que se están aplicando y se van a aplicar (impuesto de sucesiones, reducción de tramos, rebajas fiscales "arriba", mayor peso de los impuestos indirectos y su combinación).
Los Estados Unidos, en esta cuenta que acabo de presentar, están los primeros. Sin embargo, son los que, en mi opinión, producen los mejores datos y mejor calculados sobre la pobreza de sus ciudadanos.
Su procedimiento es el siguiente: se calcula cuánto costaría una canasta de bienes básicos cosa que se recalcula periódicamente y que incluye hasta el precio de los billetes de autobús; la cifra resultante es la línea (umbral, dintel) de pobreza; con ese cálculo, se ve cuánta gente no llega a los ingresos necesarios para conseguir esa canasta básica, distinguiendo las familias según su tamaño. El resultado es oficial a través de la Oficina del Censo (lo que en España sería el Instituto Nacional de Estadística):



Después de las caídas de los años 60, una cierta estabilidad en el porcentaje y una ligera tendencia al aumento en la cifra absoluta, con claro aumento bajo el segundo Bush.
Que sea la mejor no quiere decir que sea perfecta. Primero, porque comparte con todas las anteriores la manía de monetarizar la pobreza, es decir, reducirla a ingresos o gastos monetarios. De nuevo, cuestión de comodidad para un tema al que tampoco se le dedican particulares esfuerzos (contrasta con el esfuerzo, tesón y pulcritud con que se obtienen otros datos económicos -las propuestas de Julio Boltvinik en México, mucho más apropiadas, no son seguidas porque exigirían mayor esfuerzo por parte de los poderes públicos-). Lo discutible del instrumento se ve pensando qué sucedería con alguien que, en el contexto rural, se dedicara al autoabastecimiento y, a lo más, al trueque no monetarizado: que podría tener todas sus necesidades básicas más que satisfechas y, sin embargo, daría pobre, pobre, pobre.
Y, segundo, por el cálculo mismo que hace pensar que se establecen los parámetros para minimizar el problema. Véase, si no, la diferencia entre las líneas de pobreza oficial y los cálculos de otras instituciones académicas o investigadoras.



No deja de ser sintomático que la medida oficial sea, precisamente, la que da porcentajes más bajos de "pobres" en los Estados Unidos, pero también es curioso que las medidas no den líneas parecidas. Cierto que, en varias, el 2000 es un año de inflexión. Pero en otras es el 2001 y las hay con altibajos o prácticamente ascendentes desde 1999. También aquí hay pobreza a la carta ya que no por ser oficial tiene necesariamente que ser mejor medida. Son, en efecto, conocidos los casos en los que para reducir la pobreza se cambia su definición, igual que se hace con el desempleo y otros fenómenos considerados "sensibles" por los gobiernos que producen las estadísticas (palabra que viene de "Estado"). Pero la pobreza allí existe y, aunque no se sepa medir o no se quiera hacerlo, es un escándalo a decir de algunos estadounidenses que esperaban que Edwards hablase de ese asunto en Denver. No lo hizo por una aventura que tuvo y que se ha convertido en un escándalo cuando el escándalo es la pobreza y de eso se hable tan poco (Bill Clinton sí habló del asunto y Paul Krugman le alaba por lo bien que lo hizo).
En todo caso, son mejores medidas, las estadounidenses y las europeas, bastante mejores que las proporcionadas por el Banco Mundial para los pobres. ¿Hay alternativas? Sin duda, pero no necesariamente mejores. De eso, mañana.

sábado, 30 de agosto de 2008

Azadi para Cachemira

Me entero gracias a un magnífico artículo que Cachemira, cuando la dolorosa partición de 1947 que tan poco entusiasmo provocaba en Gandhi, era un oasis de convivencia entre hindúes y musulmanes. Ahora no lo es y lo que cuenta el artículo son las propuestas para un arreglo del problema, importante donde los haya pues podría provocar un enfrentamiento entre dos potencias nucleares, la India y Pakistán, este último sufriendo tensiones internas que pueden ser proyectadas hacia el exterior fácilmente. Pero, ¿cómo se ha dejado aquella convivencia? A lo que leo, por decisiones políticas favoreciendo a unos grupos a lo que los otros grupos reaccionaron e introdujeron la variable religiosa para darle mayor dramatismo a su porfía. La religión no está en el origen del conflicto, pero sí sirve de banderín de enganche una vez provocado políticamente. Una vez más, acción-reacción, conflicto y metaconflicto que una vez puesto en marcha, resulta complicado detenerlo. Pero no imposible: las propuestas de Roy y Singhvi van en la dirección de intentar poner fin al conflicto y, añado, a su posible escalada e internacionalización del enfrentamiento armado. Que así sea.

Palin: moral y cosmología

La gobernadora de Alaska, Sarah Palin, elegida como compañera de candidadura de John McCain, tal vez haga historia como primera mujer candidata a tal puesto. No me impresiona esto ni que Obama sea mulato. Lo que me impresiona tampoco es su antiabortismo. No tengo las ideas claras sobre el aborto, pero comprendo que alguien tenga sus preferencias sobre lo que se debe hacer. Las normas pueden ser tan arbitrarias que es más fácil aceptarlas o rechazarlas. Si provienen de una religión (o de una determinada lectura de esa religión), con mayor motivo. No se puede comer cerdo o hay que ayunar en Cuaresma (eso era antes, pero el ejemplo sirve). Sea. Cuando la norma religiosa se convierte en norma civil, la cosa se pone más complicada: lo que mi religión dice, no tiene por qué ser válido para los de otra religión. Por supuesto que mi religión es la verdadera y la de los otros no lo puede ser, pero siempre queda la duda civil y la separación entre cualquier religión y cualquier gobierno (excepto en Arabia Saudita, el país probablemente más integrista que se pueda imaginar). Con el aborto las cosas no tienen que estar muy claras cuando siguen presentándose argumentos a favor y en contra que incluyen el establecimiento de en qué momento hay vida humana en el feto y cosas por el estilo, además del reconocimiento de derechos al mismo y a la madre y la jerarquización entre unos y otros. La señora es contraria al aborto, pues bien.
Lo que me asombra es que sea creacionista. Porque eso no tiene que ver con lo que hay que hacer o se debe hacer sino con lo que las cosas son: si el mundo fue creado por Dios (el de los judíos y cristianos, por supuesto) en siete días (seis para ser exactos, pues "el séptimo descansó") de 24 horas no es una cuestión de comportamientos sino puramente empírica: fue así o no fue así, aunque podemos introducir todas las matizaciones que se quiera. Ya he comentado que el creacionimo está muy difundido en los Estados Unidos (casi tanto como en Turquía, según los datos que he podido recoger), pero eso es como declararse anti-"big bang". No son objeto de creencias sino de discusión empírica y ahí parece que los argumentos están algo más claros: lo de los siete días, como dirán muchos amigos cristianos y sacerdotes, es lenguaje del momento en que se escribe la cosa, sin duda, dirán, inspirado por Dios (el suyo), pero que no se puede tomar al pie de la letra. Se trata de un libro religioso, inspiracional, referencial, pero no de un libro sobre el descubrimiento mediante criterios intersubjetivos del funcionamiento del mundo. Tomarlo al pie de la letra llevó a los católicos al penoso incidente con Galileo: cierto que en la Biblia se dice que Josué paró el Sol, es decir, que es el Sol el que se mueve en torno a la Tierra, pero no se puede deducir de la palabra de Dios que el heliocentrismo sea falso.
Insisto en que no me preocupa su antiabortismo. Es muy libre aunque yo no lo comparta y no por pro-abortista. Me preocupa su creacionismo, porque es una actitud ante la realidad que considero muy peligrosa para los demás. Y, teniendo en cuenta que McCain cumplía 72 años, no sería de descartar que, elegido y muerto, fuera Palin la primera presidenta de los Estados Unidos, aquejada de los mismos males ante la realidad que han tenido algunos de sus antecesores. Y tanto poder con tan pocos miramientos hacia los datos supone un cóctel con riesgos de insalubridad para los demás.
Para que se me entienda: es como si el Estado de Israel -bastante poco secular y con tonos racistas de por medio- encontrara necesario fomentar las conversiones al judaísmo para contrarrestar la presión demográfica de los árabes (musulmanes o cristianos, no importa). Obsérvese que es una conversión religiosa por un lado y una pertenencia "racial" por otro. Y que lo que nos encontráramos fuese la posición de poder de los judíos ultra-ortodoxos que ponen su fe definiendo quién es judío por encima de los intereses del país. Tener relaciones sexuales durante la menstruación es cuestión de comportamientos (los judíos ultra-ortodoxos no deben), pero la judeidad es serlo o no serlo, heredarlo a través de la madre o tenerlo por conversión, que es lo que se discute.

Pobreza a la carta

Si no se va a hacer nada al respecto, no tiene mucho interés saber cuántos pobres hay en el mundo. Curiosidad malsana tal vez. Si, en cambio, se quiere hacer algo, el saber cuántos pobres hay y cómo evolucionan a lo largo del tiempo es una forma de controlar las propias acciones y ver si se acercan al objetivo o se alejan. De hecho, Naciones Unidas, dentro de los llamados Objetivos del Milenio, se había puesto el modesto programa de reducir para 2015 el porcentaje de pobres de 1990 a la mitad. El objetivo es modesto porque el porcentaje se puede incrementar simplemente aumentando el número de los no-pobres, con lo que el porcentaje se reduce, pero la cifra absolta se mantiene. Y "pobre" se define según lo hace el Banco Mundial y lo cuantifica: mediante el cálculo de cuántas personas disponen de menos de un dólar al día a paridad de poder adquisitivo, que es una cuantificación bastante extrema de lo que puede ser pobreza.
Bueno, pues parece que ni tan modesto objetivo se va a cumplir según las mismas Naciones Unidas:



La barra negra es el porcentaje de pobres (a un dólar por persona y día a paridad de poder adquisitivo) en 1990, referencia para los Objetivos. La barra azul es la situación en 2001 y la flechita indica el camino que habría que recorrer para llegar al Objetivo del Milenio para la región en 2015. En el África subsahariana, el Objetivo es inalcanzable: hasta el porcentaje ha aumentado. Y aunque no haya aumentado, en el Sur de Asia tampoco parece que la tendencia sea muy halagüeña.
El problema es todavía más curioso si se tiene en cuenta esa medición, casi mítica, del dólar por persona y día, ante la que muchos hemos manifestado nuestro asombro. Pero también el Banco Mundial comenzaba a no tenerlo claro. Y, de hecho, acaba de producir una nueva estimación de la "pobreza" diciendo que "pobre" no es el que dispone de un dólar al día sino el que tiene 1,25 dólares al día. Sea. Pero con ese cálculo, el número absoluto de pobres en el mundo parece que disminuye, aunque no en el África subsahariana donde aumenta y en Sur de Asia donde permanece estable. El porcentaje me tiene sin cuidado: es la cantidad de pobres lo que tendría que ser objeto de políticas, si es que se quiere "erradicar la pobreza" como pomposamente llaman a lo de reducir el porcentaje a la mitad según el Objetivo del Milenio. El mismo Banco Mundial da este gráfico con los ahora 1,25 que definen la pobreza:



Pero lo que llama a asombro es que se pueda elegir qué cantidad de pobres hay en el mundo. Basta decidir si lo del 1,25 parece poco y, entonces, dar otras cifras. Ahora que Wolfowitz ya se ha ido del Banco, el Banco vuelve a ocuparse de la pobreza aunque sea de esta forma tan curiosa (Wolfowitz dijo que lo de la pobreza era secundario, que lo importante era la corrupción... y tuvo que dejar el Banco acusado de corrupción al haber usado su puesto para darle un mejor empleo y sueldo a su novia, caso, de ser cierto, de flagrante corrupción, aunque de menor cuantía si se compara con la corrupción generada en otra de sus actividades: la de planificar la ocupación de Iraq). Este es el resumen de la pobreza en el mundo en el que las cantidades pueden ser elegidas sin mayor problema:



En el menú tenemos desde 1 dólar a 2,50 dólares al día en paridad de poder adquisitivo en 1993 y, para hacer las opciones más amplias, podemos elegir entre el cálculo incluyendo a la China (primer bloque) y excluyéndola. Es obvio que lo que suceda en casi una quinta parte de los habitantes del mundo puede alterar lo que se diga sobre el mismo. El informe que he citado da esas cantidades (y los porcentajes) para cada indicador monetario y para las regiones del mundo que considera (no se incluyen los pobres en los países no-subdesarrollados). Su conclusión es que, para 2005 que es su último dato, hay más pobres de los que se calculaba con 1 dólar, pero que la cosa va bien. Entre mil millones y tres mil millones de pobres es que la cosa va bien.
Los datos son pésimos, pero son los mejores que tenemos. Sean o no sean ciertos, y si por pobreza se entiende "necesidades básicas insatisfechas severa, involuntaria y establemente", hay motivos para pensar que si se sigue con estos juegos estadísticos y si éstos significan algo, la cantidad de pobres que habrá en el mundo aumentará en estos años de crisis económica, crisis energética y crisis alimentaria.

viernes, 29 de agosto de 2008

Ratas de laboratorio

La idea no es mía. La tomo de Le Monde y me parece que es una buena metáfora: es la de la especie humana como rata de laboratorio cuya reacción se va midiendo a medida que se van cambiando los estímulos.
Del algunos ya empezamos a tener idea: imaginando que el precio del barril de petróleo va subiendo lentamente (con sus altibajos, cierto, pero subiendo como tendencia general), se puede ir viendo qué sucede con cada nuevo aumento. ¿Se reducen los trayectos, como en los Estados Unidos? ¿A partir de qué aumento se produce un salto -de la cantidad a la cualidad o como estructuras disipativas, que viene a ser lo mismo-? Es como el calor y el agua: se va aumentando la temperatura de la cacerola y el calor se difunde en el agua hasta que hay un grado más en el que la cosa cambia totalmente y el agua "rompe" a hervir y pasa de la difusión a la convección. Ya comenzamos a verlo. Es un experimento interesante para los extraterrestres que nos observan.
Para el otro experimento, ya tenemos mapas (problemáticos como toda modelización, más o menos econométrica) de lo que puede pasar (para el petróleo, tal vez por los inmensos intereses creados, no tanto). El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, de Naciones Unidas, o el informe de Sir Nicholas Stern para Tony Blair indican qué podría pasar para cada posible aumento de temperatura en el Planeta. De buenos economicistas de lógica lineal, no introducen (porque nadie lo sabe) a partir de qué incremento se producirá una reacción colectiva importante. Otro experimento interesante.
Tengo un amigo que si tecleas su nombre en un buscador, sale una página de protesta por sus experimentos con ratones que, efectivamente, no sólo acaban muriendo sino que mueren en medio del tormento al que se les somete por el bien de la ciencia.
En los dos "experimentos" en los que los ratones somos todos la cosa es un poco diferente: no es por bien de la ciencia, pero los males son imaginables e inimaginables y, en el segundo caso, podrían terminar con la vida de la especie en el Planeta. No sé qué dirán los extraterrestres, mal sucedáneo de los dioses cuando éstos han muerto.

Brasil nuclear

Es un caso más de doble moral. El programa nuclear brasileño se parece mucho al iraní, pero éste es malo y aquél indiferente a los rasgamientos de vestiduras a los que ya tendríamos que estar acostumbrados. Ahora sabemos que el gobierno del Brasil ha llegado a un acuerdo con el argentino para llevar adelante investigación y desarrollo en el terreno nuclear pensando no sólo en energía sino también en medicina y trasporte (en concreto, submarinos nucleares, como Irán).
Todo parece indicar que la idea de un mundo fragmentado con potencias locales se abre paso. Ayer comenté el papel de Libia intentando ser el "jefe" del barrio frente a los intentos de Argelia. Ahora, creo, se puede hablar del Brasil intentando ser el "jefe" del barrio no sé si sudamericano o hispanoamericano. En todo caso, latinoamericano o iberoamericano. El que el gobernante haya sido de izquierdas no influye en nada para que le guste el mando sobre otros países. Supongo que para bien de éstos y en absoluta solidaridad con sus masas populares. Entre los idealistas y pragmáticos que veíamos hace un par de días, los hay intermedios (tal vez la mayoría), pero también los hay tan pragmáticos que sólo quieren mandar. A quien sea. Aunque sea a un grupo de boy-scouts, como me dijo un político retirado, hace ya años.

jueves, 28 de agosto de 2008

Metaconflicto

Las fuentes explícitamente hindúes y las explícitamente católicas difieren en los detalles y en las propuestas para detener la violencia en el distrito de Kandhamal, estado de Orisia, al este de la India (sólo rezando parece que no es lo más apropiado; practicando la noviolencia activa a lo Gandhi, sí).
Lo que sí se sabe es que ha habido muertes por ambos lados, hindú y católico, aunque la cuantificación difiera o se minimice. Es probable que la mayoría de bajas (10) sea de católicos, según el corresponsal del New York Times a partir del asesinato de un líder hindú que tal vez no fuera abatido por cristianos sino por maoístas, pero eso ya no importa. El papel jugado por el Partido Popular Indio (Baratiya Janata Party) tampoco es que haya sido muy brillante a decir de algunas fuentes citadas por The Hindu, primer enlace que he puesto en el post. Entre 3.000 personas han tenido que huir de su hogar, según el New York Times ya citado o tal vez hayan sido 1.500, que dice France Presse.
Obsérvese que nadie dice que la religión sea la causa del enfrentamiento sino que se trata del enfrentamiento endémico entre dos comunidades definidas por su religión (entre otras variables). No me enfrento con ellos porque son cristianos y porque mi religión me lo impone, sino que me enfrento con ellos, que son cristianos y porque ellos nos hicieron a nosotros algo antes.
No conozco el lugar ni la situación, así que voy a especular. Para mí, es un caso de "metaconflicto". Por pasos: un conflicto es una situación en la que varios actores tienen objetivos percibidos como incompatibles por ambas partes. Se puede solucionar de muchas formas (negociando, trascendiendo, solucionando) y a veces se intenta inútilmente solucionarlo mediante la violencia, es decir, ganando por la fuerza unos sobre otros o, peor, suprimiendo a una parte de los actores en conflicto.
Cuando el conflicto se estabiliza y los actores entran en la dinámica de acción-reacción, puede pasar que ya nadie recuerde en qué consistió el conflicto original (tierras, acceso a bienes públicos, salarios u otros bienes etcétera) pero cada parte sepa que la otra parte es un enemigo que forma parte del grupo de los que asesinaron a uno de los nuestros, razón por la que nosotros asesinamos (bueno, ejercitamos nuestro legítimo derecho a la venganza) a alguno o algunos de los suyos, a lo que ellos respondieron matando a alguno de los nuestros y así sucesivamente.
Hay episodios de tranquilidad entre estos grupos en metaconflicto por cansancio, porque ha habido fuerzas de interposición (peace making, peace keeping, peace building) o porque se han intentado tender puentes entre los grupos.
No es fácil esto último. En un caso que se acerca ya al metaconflicto, aunque la violencia haya sido mínima, el del gobierno central boliviano y el local de Santa Cruz, algún reputado "pazólogo" me consta que ha declinado intervenir como mediador al ver las dificultades inmensas que conllevaba el empeño. En el caso de estas comunidades definidas por la religión, el metaconflicto está servido como lo está entre musulmanes e hindúes, sobre todo cuando una de las partes (en este caso creo que los hindúes) entran en dinámicas de violencia estructural: oprimir, marginar, explotar a las minorías.
Para hacerse una idea de lo que es un metaconflicto, se puede ir al comienzo del Romeo y Julieta de Shakespeare: Montescos y Capuletos se encuentran en las calles de Verona; no saben por qué se odian, pero saben que acabarán llegando a las manos como efectivamente llegan. Basta cualquier elemento mínimo para que el metaconflicto se ponga en marcha y lleve a la violencia. Y una vez puesta en marcha la dinámica de la violencia, ya es difícil detenerla con ejercicios de buena voluntad o con oraciones bienintencionadas. O el sector duro de cada lado asume su responsabilidad y transige o se practica "diplomacia paralela" por parte de los sectores blandos de cada comunidad tendiendo puentes y dialogando o se intentan las dos cosas, como se hizo en Irlanda del Norte. Buscar un enemigo externo que una a los que están en metaconflicto es pan para hoy, hambre para mañana. Como El aprendiz de brujo (el de Paul Dukas), una vez puestas en marcha, es difícil detener algunas dinámicas. El metaconflicto es una de ellas. Prevenir, prevenir, prevenir.

Takfir en Argelia

Este Truffaut me convence y, de paso, prueba que se puede hacer buen periodismo que explica las cosas y permite comprender mejor qué está sucediendo. Truffaut explica la evolución del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate en Argelia, cómo se internacionaliza firmando un acuerdo con Al Qaeda (en mi opinión, de franquicia), cómo lo que era una organización sólo argelina recluta personas de los países vecinos y recibe viejos combatientes en Iraq (igual, añado, que había recibido a los "afganos" después de la lucha contra el Ejército Rojo, cuando el gobierno de Kabul era comunista y pedía ayuda fraternal a los comunistas rusos y los anglosajones habían montado una resistencia basándose en el fundamentalismo -entonces el fundamentalismo era bueno porque era anticomunista, ahora es malo porque es ¿anticapitalista? no, antiestadounidense- ). También hay incursiones de Gadafi que, en un mundo que se fragmenta, quiere ser potencia regional y no tiene ninguna gana de que lo sea la igualmente petrolera y gasística Argelia.
No he visto que Al Qaeda en el Magreb Islámico haya reivindicado las 70 muertes producidas en la última semana, pero Truffaut lo da por seguro viendo los objetivos de los atentados: policías y sus familias y empresas extranjeras, es decir, posibles objetos del takfir, "concepto coránico que estipula que todo aquel que colabora con un régimen enemigo es un apóstata" (tengo que preguntar, cuando vuelva a la universidad, sobre este asunto al colega que sí sabe de eso; la verdad es que me deja dudando). Sí sé que durante la independencia ya hubo ese tipo de ataque contra los colaboracionistas, cuando todavía no se hablaba de fundamentalismo ni existía Al Qaeda.
Lo que pasó en Argelia en su guerra por la independencia no sólo tiene interés para mis amigos pied-noirs sino que permite extraer algunas lecciones sobre lo que está pasando en Iraq. De hecho, el libro de Alistair Horne de 1977 sobre la independencia (A Savage War of Peace. Argelia 1954-1962), es leído ahora por algunos militares estadounidenses. Desgraciadamente, no parece que sea leído por los políticos que, de nuevo por desgracia, no necesitan leer: les basta con "crear" la realidad. Dudo, de todas maneras, que el concepto de takfir sea tan importante para atribuir una autoría. Aquella independencia tuvo también prácticas abusivas por parte del ejército francés (considerado como ocupante por los independentistas y como garante del orden por los colonos... ¡y muchos argelinos!) y uso del terrorismo contra los colaboracionistas. El FLN no creo que necesitara del takfir, pero igual me equivoco. En todo caso, siempre tengo mis reticencias cuando se intenta meter la religión (como sistema de creencias) en el asunto venga o no venga al caso. Otra cosa es la religión organizada, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana en la actual campaña del referendum sobre el proyecto de Constitución o la española de tanto en tanto. Pero las evidentes diferencias internas entre católicos ecuatorianos o españoles muestra que no son las creencias las que determinan la toma de posición sino otro tipo de argumentos. Igual pasa lo mismo con el takfir: que habría que buscar esos otros argumentos.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Idealistas y pragmáticos

Dicen que las escuelas de relaciones internacionales se dividen en dos grandes grupos: la de los que creen que los Estados son entes que se mueven en un mundo caótico motivados por sus intereses y la de los que piensan que ciertos valores deberían estar por encima de esos intereses que, de momento, parece que nos llevan a más caos todavía, si no a algo peor, a la extinción de la especie.
Se puede decir lo mismo de lo que sucede dentro de los Estados, sólo que aquí es más fácil encontrar ejemplos de lo uno y de lo otro.
Pongamos el caso del Ecuador y demos nombres y apellidos. A mí me parece que un buen ejemplo de idealista, es decir, de persona que guía por sus principios y valores, es Alberto Acosta. Como ministro de Energía y Minas dió el paso de defender el Yasuní: la Naturaleza y los derechos de los indígenas estaban, a su entender, por encima del beneficio que se podía obtener explotando el petróleo de dicho campo. Como presidente de la Asamblea Constituyente defendió la democracia de la misma que consiste en que todos puedan intervenir (democracia deliberativa) y en que los políticos deban escuchar qué dicen los ciudadanos organizados aunque no sea en partidos pero sí en instituciones y movimientos sociales. Y en la redacción de la Constitución ahora en campaña introdujo (estoy convencido de que fue él) algunas innovaciones a escala planetaria como es el reconocimiento de los derechos de la Naturaleza en unos términos que ni los más fervientes defensores de la ecología profunda (tipo Arne Naess) hubieran soñado jamás.
Rafael Correa, el presidente del país, en cambio, es un pragmático. Lo del petróleo no le gustó y, estoy convencido, acabará abriendo el Yasuní y sacando el petróleo al coste social que sea pero con el beneficio económico previsible y es de esperar que sea colectivo y no privado. Con respecto a la democracia, en términos que recuerdan a lo de que "no es lo mismo libertad que libertinaje", forzó la dimisión de Acosta porque los "excesos democráticos" de éste no encajaban con los intereses políticos inmediatos del presidente: aprobar la Constiución y, en consecuencia, ser reelegido presidente.
En todas partes cuecen habas. La última vez que el presidente de Guinea (dictador según muchos) visitó España se vieron las dos tendencias: la de los que afirmaban que no se puede recibir a un dictador sin exigirle respeto a los derechos humanos y los que veían que España es la mayor deficitaria en el terreno energético de Europa y que, por tanto, tiene intereses en seguir en buenas relaciones con quien mande en Guinea. Cómo mande es secundario.
El caso de Libia es parecido. Gadafi ha pasado de ser un paria a escala mundial (terrorista de Estado por lo de Lockerbie) a ser recibido por damas y caballeros y cenar con José María Aznar en la parte privada de su visita de Estado. El pragmatismo se impone.
Algunas referencias a los valores son, además, sospechosas. Se trata de pura hipocresía o de doble moral: aplicamos los valores y los ideales con criterios pragmáticos, según sean nuestros intereses. ¿Kosovo? Sí. ¿Osetia del Sur y Abjasia? No.
Y lo que no sé es si los poderosos del mundo por serlo pueden permitirse el lujo de la doble moral (los mindundis no podemos) o si por permitirse la doble moral es por lo que han llegado a ser poderosos. El libro de Klare que cité en mi revisión bibliográfica del otro día termina con una idea que viene al caso: cierto que el pragmatismo de gobiernos y élites lleva a un enfrentamiento sobre el petróleo (quién lo tiene, quién lo controla), pero tendríamos un Planeta mejor si en lugar de enfrentarse unos con otros, lo que hiciesen fuese cooperar para encontrar alternativas. Pero nadie ha dicho que la especie humana en general y su clase política en particualr sea una especie racional que sepa cuáles son sus objetivos (valores) y decida cuáles son los medios que más conducen a aquellos fines (pragmatismo colectivo, de especie). Con razón Kropotkin hablaba de La ayuda mutua, factor de evolución. Tal como vamos, de evolución, nada. Triunfarán los pragmáticos particularistas, es decir, perderemos todos. Con el Yasuní también.

martes, 26 de agosto de 2008

Las vacas miran al Norte

Hasta ahora eran los pájaros migratorios, los peces y algunos insectos los que tenían la capacidad de orientarse siguiendo el campo magnético de la Tierra. Ahora parece que también las vacas. Por lo visto, y viendo grandes cantidades de ellas desde el cielo y sus satélites, un gran número de las mismas se orientan hacia el Norte. La próxima vez que se pierda en el campo, pregunte a una vaca. Espero que a estos probos científicos que han dedicado su tiempo a tan trascendente tema les den el Anti-Premio Nobel a la investigación más inútil, aunque siempre tendrán la competencia de nosotros los sociólogos y nuestra búsqueda trabajosa de lo obvio. No publicamos en Scientific American, pero tenemos un blog.

Iraq: me he perdido

Intentando explicar la ocupación de Iraq, que tantas malas consecuencias ha tenido para el mundo (desde la inestabilidad en la región a la exportación de terroristas como ha podido suceder recientemente con Argelia), reconozco que me he perdido.
Primero fue lo de armas de destrucción masiva con aquel (ahora) enternecedor discurso de Colin Powell en Naciones Unidas. Se iba a Iraq a salvar el mundo de la destrucción que podría causar el nuevo hitler, el tal Sadam. En 45 minutos, diría Tony Blair, podría bombardear Inglaterra. Todo mentira y, ahora sabemos, mentiras de las que eran conscientes ya que hicieron que los servicios secretos las "cocinaran" y persiguieron a los funcionarios que se negaron a decir tales mentiras.
Después estuvo lo de la relación entre el 11-S y Sadam y entre Al Qaeda y Sadam. Sólo fue para consumo interno de los Estados Unidos, pero fue creído por notables porcentajes de la opinión pública y mantenido hasta hace no tanto por el gobierno de Bush, hasta que le evidencia cayó sobre sus cabezas y ya no pudieron seguir mintiendo. Porque era mentira y lo sabían.
Después vino lo de democratizar el país y, con él, a todo Oriente Medio. Pase que, puestos a democratizar, mejor hubiese sido democratizar un país fundamentalista y pre-feudal como Arabia Saudita que, además, exporta(ba) la versión más estricta del Islam, el wahabismo, y que tenía bien conocidos lazos con Al Qaeda (además del obvio de la nacionalidad de Bin Laden y la mayoría de suicidas del 11-S), financieros y personales. La cosa con Arabia Saudita sigue ya que una parte importante de las Brigadas Internacionales que han acudido a Iraq son jóvenes estudiantes sauditas como también ha reconocido la versión oficial al respecto. Total, que sonaba a camelo y que, guste o no, era mentira.
Quedaban tres hipótesis: 1.- se iba a Iraq para satisfacer a Israel, aunque con lo que el gobierno israelí tenía (y tiene) más problemas con Irán; 2.- se ocupaba el país para tener acceso al petróleo; y 3.- la invasión se hacía para quedarse, para tener bases permanentes en un territorio importante desde el punto de vista petrolero y, así, poder dejar las bases en Arabia Saudita que tantos quebraderos de cabeza creaban con los fundamentalistas que encontraban blasfemo que hubiese tropas extranjeras en Tierra Sagrada, y en un territorio cercano a otros "problemas" para el unilateralismo imperial de los neoconservadores, a saber, Rusia y la China.
Lo del petróleo no ha acabado de llevarse a cabo. Cierto que hay algunos contratos leoninos para algunas empresas estadounidenses (corrupción pura y dura), pero son muy recientes como para explicar la invasión. A lo que dicen algunos observadores, las empresas petroleras fuertes no estaban nada satisfechas con la operación y hubieran preferido los tratos preferenciales que ya podían conseguir mediante la corrupción habitual, sin necesidad de gastos extra por parte de el "brazo secular", es decir, el gobierno de los Estados Unidos. Si ése era el motivo, han tardado mucho: de 2003 a 2008. Me cuesta rechazar este motivo, pero el gobierno estadounidense no lo ha usado. Lo usaron, eso sí, algunos radiopredicadores obsequiosos en España, en la emisora de los obispos, explicando que si queríamos el petróleo barato, había que invadir Iraq. Oh, mentes preclaras. Barato, barato, no ha estado. Y, si acaso, ha permitido buenos negocios en los mercados de futuros. Total que, si alguien mintió, fueron los más papistas que el papa, pero no el gobierno USA.
Lo de Israel no se ha dicho casi nunca. Está, eso sí, en la página web del Project for a New American Century, la página que tenían los neoconservadores (Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz, para que nadie se engañe) y donde se explicaba, en los años 90, que había que bombardear Iraq para defender a Israel, aliado de los Estados Unidos.
Y lo de las bases estables apareció en escritos de los "sospechosos habituales", los "progres" estadounidenses que, como las meigas, haberlos háylos.
En este "avance estratégico sobre la retaguardia" que decían los fascistas italianos para referirse a retiradas como la de Guadalajara, me encuentro ahora con que hay fecha para la salida de ¿todas? las tropas estadounidenses en Iraq en 2011. ¿Sin bases estables? Pues me he perdido. Porque el asunto no parece ser muy del agrado del gobierno de Israel...
Lo único que me hace dudar de mis nuevas dudas es que el anuncio lo hace el gobierno de Iraq y no el estadounidense, cuyos medios andan hoy más ocupados en la convención demócrata de Denver, esa infumable espectáculo teatral para influir en los medios que influyen en que la convención sea mediática que influye en que los medios la cubran. Los hay que hablan de aquello. El New York Times o Los Angeles Times por ejemplo. Pero son mucho más pacatos que las agencias de noticias como la France Presse ya citada o la Reuters que también comienza afirmando que hay fecha para la salida total de las tropas estadounidenses. Supongo que la convención seguirá con sus teatros. Sólo unos pocos dan la versión que yo me creería, dados mis inveterados prejuicios, a saber, que el gobierno de los Estados Unidos supedita su salida a las "condiciones locales", es decir, que mientras la cosa esté marinera no se van. Eso ya me suena más, pero es por mis prejuicios. Si me atengo a las informaciones, no se puede negar una cierta contradicción sobre la salida.

lunes, 25 de agosto de 2008

Quién manda en el mundo (notas de lectura)

Esta (es decir, leyendo) es una forma, como cualquier otra, de responder a la pregunta. También se puede fantasear o se pueden buscar datos que no siempre son significativos, pero ésa es otra historia.
1.- La lectura puede comenzar por La mano invisible. El gobierno del mundo, de Joaquín Estefanía, libro de 2006. El libro es flojo porque es de los que yo suelo hacer: muchos datitos tomados de acá y de allá, alguna anécdota (lo que yo no hago es insertar chistes, como en el caso que nos ocupa) y extrapolación de perspectivas locales (por ejemplo latinoamericanas) al mundo mundial. A veces, parece que rellena las páginas hasta alcanzar el número que se le ha pedido (no escribe porque tiene algo que decir sino que dice algo porque le han pedido que escriba). Sin embargo aconsejo comenzar por él. Cuenta, además, cosas que no va a aparecer en los libros que siguen: la cuestión del poder mediático, por ejemplo. Es toda una corriente. Y en Le Monde diplomatique son frecuentes estas perspectivas y estilo. En definitiva, cuenta que para ver qué pasa en el mundo hay que preguntarse "quién manda aquí", si son los que tienen dinero o los que tienen poder político o si estos últimos pueden ser comprados por aquéllos. Insisto en que tiene el mismo defecto que muchas de mis cosas: ausencia de una base teórica o, más modestamente, un esquema para clasificar las noticias de los periódicos y los farragosos párrafos citando a otros autores. Pero también insisto en comenzar por él...
2.- ...para pasar de inmediato a un libro del mismo año, The Global Class War. How America's Bipartisan Elite Lost Our Future -- and What it Will Take to Win it Back. Algunos defectos son comunes con el anterior: excesivamente impresionista, pero, en cambio, es de un provincianismo que Estefanía no tiene. Jeff Faux, su autor, lo reconoce al decir que se contenta con analizar lo sucedido con el Tratado de Libre Comercio (TLC o, en sus siglas en inglés, NAFTA) entre los Estados Unidos, México y Canadá. Tiene, sin embargo, un punto a su favor: hay un hilo conductor que también puede servir a quien se meta en estos berengenales. El hilo es que para responder a "quién manda en el mundo" no hay que hacerlo nombrando países (ni siquiera al suyo, los Estados Unidos) sino que hay que ver los grupos dominantes que son transnacionales. Faux anima a los investigadores a que repitan su andadura en otros contextos del sistema mundial (Y otro elemento en común con Estefanía: la referencia a Davos, al Foro Económico Mundial, en que esa clase dominante global se reúne -más o menos-). Creo que es un buen punto el de las clases sociales antes que los países. De hecho, Faux muestra que no tenía sentido, de cara al TLC, decir que era en "interés de México" o en "interés de los Estados Unidos". Era, dice, una decisión tomada en interés de las élites de los tres países contra "los de abajo" de los tres países. Por eso la diferencia entre unos partidos y otros en su país no es tan importante ya que ambos representan los mismos intereses, no los del país sino los de la clase dominante.
3.- Pero los países existen, están jerarquizados y unos mandan más que los demás y, en concreto, los Estados Unidos "gobiernan el mundo". Es el punto de partida de Mark Engler en su How to Rule the World. The Coming Battle Over the Global Economy publicado este año. Precisamente porque gobiernan el mundo es importante darse cuenta de los diferentes proyectos para hacerlo que se dan en el país. Engler distingue entre lo que él llama "globalización empresarial" (que fue, básicamente, el neoliberalismo) y la "globalización imperial" (los neoconservadores que llegan al poder con el segundo Bush). Sí que hay diferencias entre un partido y otro aunque no de objetivos (ahí entra Faux) pero sí en los medios: la "globalización empresarial" es un proyecto para mandar en el mundo, relativamente multilateral, básicamente económica y que tendría su máximo exponente con Clinton. Las medios utilizados se resumen en el llamado "consenso de Washington", conjunto de recetas emanadas desde el centro para que la sumisión de la periferia fuese más digerible para ésta. Pero a ese proyecto se opone la "globalización imperial" de los neconservadores: mandar dejando de lado la economía y concentrándose en el poder militar. Estefanía ya había citado el vocabulario "poder blando" y "poder duro". Pues eso. Quién vaya a ganar en la porfía, está por ver y Engler añade una tercera "globalización", la "democrática" que confieso que abandoné la lectura cuando vi que se trataba de "wishful thinking", buenos deseos ajenos al diagnóstico, que considero correcto. Pero el salto a la predicación de que "hay que ser buenos", "buscar el bien" y "hacer el bien" me parece excesivo.
4.- Volviendo a la cruda realidad, otro libro de 2008. Se trata de Corpocracy. How CEOs and the Business Roundtable Hijacked the World's Greatest Wealth Machine - and How to Get it Back, Robert A.G. Monks. Es un libro escrito "desde dentro de la empresa estadounidense" que describe -un poco en el estilo de los libros populares de gestión empresarial, con ejemplos y anécdotas- el funcionamiento interno de la gran empresa estadounidense y, en concreto, de los altos ejecutivos, su codicia, su insolidaridad y su falta de visión de futuro (esto último ya lo había contado otro "insider", Lee Iacocca, hace años).
(Podemos, llegados aquí, intentar triangular: una parte importante de la clase dominante mundial, que tendría que ser el punto de partida del análisis, está formada por estadounidenses. Como tal clase, comparte intereses, pero también compite (alianza y conflicto, pues, o si se prefiere conciencia de clase y competencia interna en el capitalismo). Además, se diferencia en su mayor o menor apoyo a los proyectos para mantener la dominación estadounidense sobre el mundo, sea en forma de hegemonía, sea en forma de imperio. En su vertiente estrictamente empresarial (no se habla, por tanto, de la pequeña y mediana empresa) adoptan comportamientos depredadores no sólo con respecto al mundo o a las periferias propias o de otros países sino también hacia su propia empresa, siendo poco trasparantes, manipulando a los accionistas, supuestos propietarios, y adjudicándose salarios que hacen que la proporción entre el salario más alto y el más bajo sea, en media y en los Estados Unidos, superior a la ya de por sí alta proporción de los países periféricos. Eso es tener poder, al fin y al cabo -véase lo que dice Estefanía sobre el poder-).)
5.- Hay un tema concreto que da una coloración particular a estos problemas. Y no es tanto el colapso mundial que esta ceguera y proyectos puede producir. Se refiere a uno de los medios para conseguir y mantener el poder y que los neoconservadores han sido diligentes en hacerlo aunque sus intereses empresariales (de corpocracia) hayan intervenido también: Se trata del libro de Michael T. Klare, también de 2008, Rising Powers, Shrinking Planet. The New Geopolitics of Energy, de quien ya he citado aquí otras publicaciones creo que a propósito del BTC, uno de los oleoductos que atraviesa Georgia. Ese medio es el petróleo que sirve para explicar "movidas" muy heterogéneas por parte de los que quieren garantizarse el acceso al mismo (base del crecimiento en un mundo petrolizado), de los que quieren controlar la distribución (quien controla la distribución, tiene el poder) y de los que utilizan sus recursos para aumentar su cuota de poder a escala mundial (Rusia, Irán, Venezuela) con gran irritación de los dos anteriores.
Curioso mundo, sí.

El Gran Hermano (no) te mira

El de Orwell, en Mil novecientos ochenta y cuatro, vigilaba contínuamente gracias a la eclosión de la informática. El de los Estados Unidos es un poco más selectivo. Arreglar la base de datos de terroristas (con independencia de que su contenido sea correcto) va a costar al contribuyente estadounidense los 500.000.000 dólares que el Congreso acaba de aprobar para que la dichosa lista sirva de algo. Por no servir, no sirve ¡para hacer búsquedas! Un editorial del New York Times mostraba una cierta irritación contenida ante tanta chapucería y más en un tema en el que, a decir de la propaganda oficial, siguen estando bajo alarma por posibles ataques.
No hay por qué extrañarse. Arreglar los fallos de los sistemas de votación por ordenador debió de costar más de 1.000.000.000 de dólares ¡y no ha servido de mucho, por lo que dicen!
Entiendo que la base de datos no funcione: en realidad, no les preocupa tanto como dicen la posibilidad de nuevos ataques. Incluso les vendrían bien a los que mandan o quieren seguir mandando. Y también entiendo que Diebold, la empresa con fuertes conexiones con el Partido Republicano, no consiga arreglar sus fallos y siga habiendo el temor de un nuevo pucherazo electrónico. Así es el Gran Hermano.
La otra noche, tomando cervezas en la feria del pueblo con dos concejales de su ayuntamiento (y, a pesar de ello, amigos), salió el tema de "cómo nos vigilan". Échelon para los correos electrónicos, satélites para movimientos de personas y cosas y todo eso que cuentan. Les dije lo que pienso: si van a por alguien, pueden controlarle todo lo que quieran una vez individuado y localizado. Pero lo que no hay fuerza humana ni informática que pueda manejar es la casi infinita cantidad de información que los sistemas de espionaje producen a la hora. Pongamos los correos electrónicos: es evidentísimo que no hay dios ni Gran Hermano que pueda seguir todo lo que se dice a la hora en la red, ni siquiera poniendo palabras clave (islam, Osama, bin Laden, bomba, ataque, enemigo o lo que sea). Si estas fueran las palabras, los rastreadores las habrán encontrado en cuanto las cuelgue y se unirán a los miles que se han producido en el mismo tiempo. ¿Quién va a poder discriminar entre tanta faramalla, llena de ruido y furia que no significa nada? Ahora bien, si sospechan que yo soy un terrorista o que tengo connivencias con terroristas, sí que pueden localizar mis correos, posts, llamadas telefónicas del fijo (no tengo móvil y, por tanto, voy sin bluetooth) y hasta pueden seguirme en mis diarios desplazamientos al pueblo de al lado para comprar los periódicos (en mi pueblo no hay kiosko -ni peluquería, por cierto-; es lo único que falta). Pero, siempre en esa hipótesis de mi carácter delictivo y peligroso, va a ser muy difícil que me distingan del bendito de mi vencino o de los que usan e-mail cuatro casas más abajo, usando el wifi del ayuntamiento.
Está bien que seamos un tanto paranoides. Lo han procurado contándonos que "el Gran Hermano te mira". Pero, el pobre, no da para tanto.

domingo, 24 de agosto de 2008

Fundamentalismo USA

El fundamentalismo es propio de aquellos que creen que su libro sagrado ha de ser entendido literalmente, sin interpretaciones. Así, será fundamentalismo creer que el mundo fue creado, literalmente, por Dios y que, por tanto, la teoría de Darwin es falsa y debe ser sustituida por el "creacionismo científico" o, en su defecto, por la teoría del "diseño inteligente" introduciendo un criterio extracientífico (Dios) en el análisis de las cosas de la Naturaleza. Está muy extendido en los Estados Unidos y, en particular, entre algunas religiones como los musulmanes y algunas variantes del protestantismo. Algunos Estados (el último, el de Florida) han introducido en sus requisitos para las escuelas públicas (las privadas son privadas) el que se enseñe la evolución, pero no sin problemas.
Los que creen que su texto sagrado es palabra de Dios en sentido literal son la tercera parte del total encuestado este año para el Pew Research Center.


U.S. Religious Traditions

Word of God, literally true word for word

Word of God, but not literally true word for word

Book written by men, not the word of God

Don't know/ refused/

Sample Size

National Total:

33%

30%

28%

9%

35556

Evangelical Churches

59%

29%

7%

5%

9472

Mainline Churches

22%

38%

28%

11%

7470

Historically Black Churches

62%

22%

9%

8%

1995

Catholics

23%

39%

27%

11%

8054

Mormons

35%

57%

4%

4%

581

Orthodox

26%

33%

29%

12%

363

Jehovah's Witnesses

48%

45%

1%

7%

215

Other Christians

5%

30%

44%

20%

129

Jews

10%

27%

53%

10%

682

Muslims

50%

36%

8%

6%

1050

Buddhists

8%

10%

67%

16%

411

Hindus

12%

25%

47%

16%

257

Other Faiths

5%

7%

74%

14%

449

Unaffiliated

11%

14%

64%

10%

5048


Es curioso que los budistas, que no tienen dios, den un 8 por ciento que cree que sus textos son literalmente la palabra de dios aunque también es verdad que, junto a los hindúes, son los que presentan mayores porcentajes de "no saba/no contesta". Obvio: para ellos la pregunta carece de sentido. Pero ya se sabe que los seguidores de las religiones siempre sorprenden.
El New Scientist (20 de agosto de 2006) publicó los resultados de una comparación entre países en este terreno. Los Estados Unidos se encontraban entre Turquía y Grecia en cuanto a pensar que la evolución es una teoría falsa o en cuanto a tener porcentajes bajos de los que consideraban verdadera dicha teoría. Este era su gráfico.



También los Estados Unidos y Turquía daban niveles comparativamente altos de "no está seguro".
Si esas creencias no tuvieran la funesta manía de intentar imponerse a todos los demás, serían muy respetables aunque no las comparta. Pero el problema comienza cuando se creen autorizados por (su) Dios para obligar a los demás a que crean lo mismos que ellos.
Y no digamos si lo que pretenden es que lo que es ley para su religión se convierta en ley civil. Eso ya no es fundamentalismo sino integrismo. La Associated Press daba una encuesta de Ipsos de junio de 2005 en la que se preguntaba si los líderes religiosos deberían influir en las decisiones del gobierno (algo así como lo que la Conferencia Episcopal Ecuatoriana está intentando hacer con respecto a la Constitución o la Española lo ha estado intentanto en varios campos). Ahí van las respuestas positivas: el mayor nivel de integrismo aparece en los Estados Unidos e Italia (patria de los teocons) y el menor en España y Francia.

Estados Unidos

37

Italia

30

Canadá

25

Australia

22

Corea

21

Alemania

20

Reino Unido

20

España

17

Francia

12


Lo más comparable es esta encuesta posterior de World Public Opinion. Se pregunta si la "sharia" (ley islámica) debería aplicarse de forma estricta en cada país islámico. En negro los que están de acuerdo sin dudarlo, en gris los que están más o menos de acuerdo y la cifra fuera de barras es la suma de estos dos.



Pues esto hay.
Eso sí: comparando los cristianos estadounidenses con los musulmanes estadounidenses (Pew Research Center, 22 de mayo de 2007), el dato es este:



Tan diferentes, tan diferentes, no parece que sean. Lo que se diferencian son los contextos en que se vive. Lo de las religiones es menos importante... a no ser que estén organizadas como grupo de presión, como es el caso en casi todas ellas.

Ganadores con la crisis

Leo en el Hoy (Badajoz) de hoy que los productos de alta gama son los que mejor aguantan la crisis. Coches de lujo, restaurantes de muchos tenedores, joyas, arte y ¡vivienda! (eso sí, de "alto estanding") no encuentran que su demanda se haya recortado e incluso, como en el caso de los cohes, sus vendedores llegan a decir que parece que hasta haya aumentado ligeramente en estos últimos meses de crisis.
Recuerdo a un amigo que andaba cariacontecido con el "cambio climático" porque, aplicando muy bien su lógica capitalista, no veía cómo sacarle provecho al asunto. Dedicado a los ordenadores, recordaba con nostalgia los magníficos tiempos del "Efecto 2000" que tan buenos beneficios le reportó como consultor y conferenciante. Pero no conseguía encontrarle el truco al susodicho "cambio climático".
Cuento esta historia porque es un buen ejemplo de cómo funciona el capitalismo: si unos pierden, otros ganan. Y, por lo general, "los de arriba" no suelen perder. Y, por lo que se ve, incluso hay quien gana, y gana bien, en condiciones de contracción económica general e incluso inmobiliaria. En qué estén ganando, no tengo ni idea. Supongo que están ganando en bienes de lujo que les permite comprar bienes de lujo que permite que otros vendedores de bienes de lujo ganen como para comprar bienes de lujo. Es un sector autocontenido. O se dedican a la delincuencia de "cuello blanco" (la más productiva). Pero creo que queda patente que mi amigo y yo no tenemos el virus capitalista en común.

sábado, 23 de agosto de 2008

Democracia made in USA

Hace tiempo que no hago comentarios sobre el proceso electoral estadounidense. Y no es por falta de material, que sigue, como era de suponer, siendo muy abundante. Las encuestas no aclaran mucho y, a falta de ver qué pasa con la elección de Biden como compañero en las elecciones, casi todas dan empate (excepto algunas encuestas algo enloquecidas de las que no me acabo de fiar). La de Gallup de ayer era ésta:


Sé muy poco de hacer encuestas, pero sí sé que si la diferencia entre dos candidatos es menor que el margen de error de la encuesta, aquella diferencia no significa nada. De todos modos, como ya me equivoqué en mis predicciones (creí que la candidata iba a ser Clinton y que ganaría en noviembre), ya no me tendría que atrever a decir algo, vistos los cambios que se han producido.
Intentando entender qué pasa allí, he visto textos de todos los colores. Los "progres" que ya dan a Obama como perdedor por no ser "progre", los "no-progres, pero no conservadores" que ya dan a Obama como perdedor por no decir las cosas claras y tener un exceso de márketing y los "conservadores" que dan como perdedor a Obama porque sería un peligro para la nación. Hay gente pa' to'.
Un punto que me fascina es que parece que el Partido Demócrata se está haciendo "progre" ("liberal" que dicen ellos): más impuestos a los ricos, más gasto público, no a la guerra de Iraq. O los "progres" quisieran que se hiciese. Pero si es así, va a ser divertido ver a Obama diciendo que sí en la convención y haciendo una campaña "centrista" el resto del tiempo hasta noviembre.
La elección de Biden como posible vicepresidente también ha tenido todo tipo de comentarios. Desde los que ven que es una confirmación de que Obama no es "progre", a los que ven que es un producto demasiado "marketineado", hasta los que ven que la elección demuestra falta de confianza en sí mismo por parte de Obama. Me ha interesado la reacción de los que recuerdan que Biden ha sido partidario de la partición de Iraq en tres Estados étnico-religiosos (kurdos, chiítas y sunitas) y que, por tanto, Biden es peor (y más estúpido, dicen) que McCain.
No es un gran argumento: Al Gore también era un ecologista antes de ser vicepresidente (escribió un libro; o lo firmó) y dejó de serlo durante la vicepresidencia, para recuperar su "ideología" cinematográficamente, con las ganancias de todos conocidas.
Algún comentarista ha dicho que Obama es tan "anti-guerra" como Bush fue adalid de un "conservadurismo compasivo". Una cosa es lo que prometen en campaña, y otra la que hacen. La diferencia es que Obama no ha sido "anti-guerra" en toda esta campaña aunque votara en contra como senador.
Un amigo me ha envidado desde Irlanda un texto simpático en el que se supone que Su Graciosa Majestad, al ver la incapacidad reiteradamente demostrada de los estadounidenses para elegir buenos gobernantes, recuperaba el mando sobre la ex-colonia. La incapacidad para elegir buenos gobernantes no es propia de los Estados Unidos. Un vistazo a los periódicos hace crecer la lista de países en tal circunstancia.
Pero, sea como sea, el caso de Obama es curioso y ahí sí que mantengo mi opinión inicial: yo no me fiaría de él. Así que si gana Obama, mal. Y si gana McCain, peor. ¡Cuánta razón tiene el colega que dice que, a corto plazo, lo más que dan de sí nuestras opciones reales (no las retóricas ni las fantásticas) es lo del mal menor! Pero hay que ver lo malos que son algunos males menores...
Para acabar de arreglarlo, no está claro que se hayan corregido los fallos que, en las dos elecciones anteriores, llevaron a pensar en pucherazo. En particular, no se han disipado las dudas sobre el sistema de voto mediante ordenador que no deja huella en papel y no puede ser contrastado.
Entre un Obama abandonado por los clintonitas y los "progres" (pocos, pero suficientes como para darle esa décima que necesita para ganar) y del que la gente empieza a cansarse y un McCain que avanza triunfador con sus medallas de guerra puestas, todo ello aderezado por el pucherazo, me parece que el resultado podría ser el de McCain. Y si me vuelvo a equivocar, pues me vuelvo a equivocar. Guatemala y Guatepeor.