viernes, 19 de diciembre de 2014

Candidatos presidenciales

Aquí podría estar el futuro:
Former presidents Bill Clinton and George W. Bush. (photo: Jacquelyn Martin/AP)
Bueno, para ser exactos, la esposa de uno y el hermano de otro, siendo estos hermanos hijos de otro. Hillary y Jeb  como posibles candidatos a la Presidencia muestra, a decir, de Glenn Greenwald, el nivel de meritocracia y movilidad social de un país. 
Ya eran mis candidatos favoritos en lugar de Obama, pero no pudo ser entonces. A ver si ahora se produce esta novedad de apellidos. A su lado, el que la alcaldesa de Madrid sea la esposa de un ex-presidente es cosa de aficionados. Mucho mejor la presidenta de Argentina: el cargo queda más claramente en la familia. Claro que donde estén los Kim...

jueves, 18 de diciembre de 2014

Más sobre Cuba

Hay una cierta tendencia a ver lo de Cuba como "el último muro", es decir, como el fin de un enfrentamiento ideológico entre el capitalismo y el comunismo. Como se ve ahora en las relaciones USA-Rusia, la cosa no iba de ideología sino de geopolítica. Y sigue yendo.
¿Qué se puede decir de Cuba? Cierto que como instrumento para producir un cambio de régimen, el embargo (y la Helms-Burton) no ha funcionado sino que ha fortalecido al régimen cubano. Razón por la cual los USA estarían dispuestos a repetir el error con Venezuela. 
Pero hay diferencias: la política USA hacia Cuba tiene otras raíces: Miami y sus votantes. Con los republicanos divididos al respecto y los demócratas también, Obama, como "pato cojo", puede permitirse ese lujo como se ha permitido el de los inmigrantes. Se embargaba (el bloqueo fue por corto tiempo, digan lo que digan en Cuba) para tener contentos a los votantes cubano-estadounidenses. Son las raíces internas de la política exterior estadounidense, como ya contaba Samuel Huntington..

Locos o terroristas

Lo de Australia (muchos secuestrados, tres muertos) ha sido cosa de un terrorista, por cierto abatido por las fuerzas del orden. Un poco desquiciado el secuestrador, pero terrorista. Basta ver las banderas con el "Allah es grande" para saberlo. Autoridades, medios y público están de acuerdo.
En los Estados Unidos hay, de vez en cuando, masacres mucho mayores. La de la maratón de Boston (tres muertos, casi dos centenares de heridos) también lo fue. Dos terroristas, para ser exactos, con algún que otro cómplice. Todas las demás masacres (exceptuando la del 11-S, obviamente) son cosa de enfermos mentales.
Mi problema es que la frontera entre "terrorista" y "enfermo mental" es muy borrosa. Para el caso de los "enfermos mentales" estadounidenses, hay más problemas aquí y en los estudios que se citan. Es demasiado fácil hablar de enfermos mentales aunque autoridades, medios y público estén de acuerdo en que tienen que serlo ya que, si no, no habrían perpetrado tal matanza.
Evidentemente, falta una tercera variable. ¿Frustración severa, tal vez? Es posible. Marginación, exclusión, desempleo, abandono, divorcio no-querido, sexualidad reprimida son las primeras que se me ocurren. Seguro que hay más. Pero, una vez más, la ecuación "frustración lleva a agresividad y agresividad lleva -no siempre- a agresión" se puede cumplir añadiendo que tal agresión puede ser contra uno mismo. Se llama depresión y puede llevar al suicidio, causa muy importante de muerte en el mundo. Casi un millón de personas al año (800.000, pero sin duda "under-reported"), más que homicidios y más que muertes por ataque terrorista, como contaba ayer. De todas formas (y siempre según The Lancet) los accidentes de tráfico se llevan la palma.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

La amenaza terrorista

2013 fue un mal año para el terrorismo y hacen bien los gobiernos en tomar medidas preventivas para evitar ser objeto de tales ataques. Los ministros europeos del ramo las están anunciando, comenzando por la “home secretary” británica (“La amenaza terrorista, mayor que nunca”, dijo a finales de noviembre). No vendría mal que también las tomaran para reducir, si no atajar, los factores que llevan a tal desatino, pero no hay nadie perfecto. Lo podrían saber bien los habitantes de esta Península y tendrían que saberlo los gobernantes que dicen estar preocupados por tal problema mundial. Porque es mundial.
En efecto: 11.133 muertes producidas por el terrorismo en 2012 y 17.958 en 2013. Tomando como referencia las muertes en 2000, estas se habrían multiplicado por cinco en estos años. Son datos del Global Terrorism Index 2014  que ha publicado recientemente el Institute for Economics and Peace.
Lo comento, sobre todo, porque creo que poner esta cuestión en perspectiva ayuda a evitar temores por parte de los islamófobos, lo cual no impide que el riesgo sea real para cualquier habitante de este Planeta. También le puede caer una cornisa paseando por la calle principal de su pueblo. Pero volvamos al caso.
 Primero, dónde está el foco principal del aumento de muertes por terrorismo. No es "Occidente" sino Irak, donde ha aumentado un 164 por ciento (en Colombia, donde también hay terrorismo aunque no yihadista, se redujo en un 50 por ciento en el mismo periodo -¿conversaciones de paz, tal vez?-). "Occidente" no es tan importante. El 82 por ciento de las muertes se produjeron entre Irak, Afganistán, Paquistán, Nigeria y Siria. De momento, los países de la OCDE ("Occidente", para entendernos), solo reciben el 5 por ciento de atentados y van a Turquía, México, Grecia, Israel y los Estados Unidos. Algunos son comprensibles. España queda fuera.
 ¿Quiénes eran los perpetradores de tales muertes? Con cuatro grupos se lograba el 66 por ciento: Estado Islámico, Boko Haram, los Talibán y Al Qaeda y sus franquicias. "Ya estamos", dirá el islamófobo, "Se trata del Islam".
Tal vez, aunque, como he dicho, sus objetivos son países de mayoría musulmana, no países de "Occidente", de “cruzados”. Pero es que, además, el informe reconoce que, aunque la ideología común sea la versión wahabita del Islam (hay, pues, otras versiones desde los sufíes a los peleados sunitas y chiítas), los objetivos estratégicos de cada uno de esos grupos son tan divergentes entre sí, que cuesta incluirlos a todos en una misma categoría. Con el añadido de que Al Qaeda ya no es una organización jerárquica (si es que alguna vez lo fue) sino una red con células independientes o "asilvestradas". Eso sí, hay motivos para preocuparse por el creciente número de yihadistas franceses, ingleses, turcos, españoles... que engrosan las filas de un ejército como el del Estado Islámico con efectivos que podrían alcanzar entre 200.000 soldados según unos y 30.000 según otros.
 Hay, como he insinuado, otros terrorismos. El separatista, prosigue el informe, sigue siendo una constante desde el 2000. Menor que el anterior, pero no por ello despreciable.
El problema del terrorismo no termina ahí, y el informe habla de riesgos futuros inmediatos para 13 países que incluyen a Irán, Israel, México, Sri Lanka, Mali y Uganda, entre otros.
No exageremos: el homicidio se lleva por delante 40 veces más vidas que el terrorismo (437.000 frente a 11.000). A mayor abundamiento, el 50 por ciento de los ataques no han producido ninguna muerte.
Pero lo importante no es tanto el regodearse con estas cifras, sino plantear cuáles son los factores que llevan a tales actividades, si lo que se quiere en prevenir y no solo defender. Tres son los factores detectados y que “producen”, combinados, terrorismo: que haya hostilidad entre grupos en el país con alguna tradición previa de enfrentamientos (suníes y chiítas por ejemplo, kurdos y no-kurdos sería el otro), que haya antecedentes de violencia por parte del Estado incluyendo el llamado "terrorismo de Estado" y, finalmente, que se trate de un contexto en el que se dan otras violencias (criminalidad, alteraciones violentas del orden público, enfrentamientos callejeros etc.).
 En general (no fue, pues, una originalidad la intervención reciente de un militar español en el mismo sentido) la debilidad del sistema político está entre los factores importantes en la aparición del terrorismo. También su falta de legitimidad o su "violencia estructural". Son factores mucho más importantes, siempre según el informe, que los económicos. Y habría que incluir el “torturismo occidental” tipo CIA.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Sobre la última frase, véase aquí qué se supone que ha dicho un líder del Estado Islámico sobre el papel de los Estados Unidos)

Búsquedas en internet

Estas fueron, según se dice aquí, las diez búsquedas más frecuentes en este 2014 que termina. En la página que cito también están las que se buscaron más en los Estados Unidos.
Global Trending Searches:
  1. Robin Williams
  2. World Cup
  3. Ebola
  4. Malaysia Airlines
  5. ALS Ice Bucket Challenge
  6. Flappy Bird
  7. Conchita Wurst
  8. ISIS
  9. Frozen
  10. Sochi Olympics
Mis comentarios: 
- las listas "mundiales" (en inglés, supongo) y las de los Estados Unidos no se diferencian mucho. Algo falla.
- he tenido que pinchar en cinco de los 10 puntos para saber de qué se trataba
- de los 10 puntos solo hice búsquedas sobre uno: ébola. De los otros cuatro, supe por periódicos.

Desigualdad y crecimiento

Durante algunos años di clase de una curiosa asignatura titulada "Sociología de las desigualdades". El tema, entonces, no se llevaba en las pasarelas académicas. Ahora, sobre todo entre economistas, es casi obligatorio hablar de ello. Los sociólogos no sé qué estarán haciendo.
El primer problema está en la componente ideológica de las palabritas del título que he puesto. Igualdad/desigualdad tienen de inmediato resonancias de izquierda-derecha en la medida en que los primeros pueden abrazar el igualitarismo y los segundos lo suelen rechazar... como obstáculo al crecimiento. Pero también "crecimiento" (y "decrecimiento") llevan carga ideológica: son objetivos a lograr y en cuyo altar se puede sacrificar lo que haga falta (medioambiente incluido). Hace ya muchos años que Dumond publicó Homo Aequalis mostrando la componente "civilizatoria" que tenía la iguldad, valorada en unas civilizaciones, rechazada en otras.
El segundo problema está en la tendencia a huir de la complejidad y el riesgo que se corre en tal huida: caer en el simplismo. Un simpático artículo de Dani Rodrik muestra los riesgos de respuestas demasiado simples sobre la relación entre una variable y la otra. Países como Bolivia han introducido políticas contra la desigualdad y les ha ido bien, cosa que no ha sucedido en Venezuela. ¿Por qué? Pues porque la relación entre ambas variables sigue, como termina el artículo de Rodrik, una ley general: depende. Depende de muchas otras variables, de modo que los análisis, por muy sofisticados que sean, sobre la relación estadística entre una y otro nunca acaba de hacer justicia a la complejidad y corre, como he dicho, el riesgo de ser simplista.
Entre uno y otro problema aparece un artículo de Yanis Varoufakis (este sí en castellano) criticando al tan citado libro de Piketty recientemente traducido al español. Si los modelos del FMI al respecto (a los que se refiere Rodrik) no solucionan el problema con más matemáticas, las "leyes" de Piketty y sus conclusiones sobre la necesidad de mayor igualitarismo para lograr mayor crecimiento económico no se prueban, dirá Vanoufakis, añadiendo un gran aparato estadístico (por otro lado, incompleto).
Por ideología se puede estar contra el exceso de desigualdad; hay casos en que tal exceso se convierte en un obstáculo empírico al crecimiento, pero no siempre ni mecánicamente; el crecimiento, como meta irrenunciable, es ecológicamente discutible. Y su contrario: por ideología se puede estar en contra del igualitarismo; hay casos en los que el tal igualitarismo (la antigua URSS, a la que se refiere Rodrik) se convierte en un obstáculo empírico al crecimiento, pero no siempre ni mecánicamente; el decrecmiento, como meta irrenunciable, es socialmente (no ecológicamente) discutible si no se quiere ser simplista.
"Lo siento mucho, la vida es así: no la he inventado yo". El resto de la canción no es pertinente. Pero igual ni siquiera la frase lo es: no es que la vida sea así: es que así la veo. Così è se vi pare.

martes, 16 de diciembre de 2014

Hacia la Guerra Fría

Un sombrío artículo del político estadounidense Dennis Kucinich (un "insider", no un antisistema) que vale la pena leer para:
1. ver cómo funciona el Congreso de los Estados Unidos
2. ver cómo han sido aprobadas las sanciones contra Rusia
3. cómo está evolucionando el sistema político ucraniano
4. cómo 2 y 3 están relacionadas
5. hasta qué punto importan poco las vidas y la vida cotidiana de los ucranianos cuando de lo que se trata es de llevar las fronteras de la OTAN hasta Rusia y poner a su gobierno contra las cuerdas 
Cómo está evolucionando la economía rusa, añado, no es una buena noticia al respecto: es cuando se está contra las cuerdas cuando se pueden cometer los mayores errores, cosa válida para el gobierno de Putin y para el de Obama -ver cuatro puntos anteriores-. El de la UE ni está ni se le espera, excepto para echar marcha atrás en legislación favorable al medioambiente, no sé si con la ayuda del comisario español del ramo.