viernes, 19 de septiembre de 2014

Urgente o importante

Así es la política: tienen que ir apagando los fuegos que se presentan. Estos días, el referéndum en Escocia y sus coletazos en Cataluña se llevan primeras páginas y, seguro, reunión tras reunión al más alto nivel. Comprensible. Es urgente.
El problema se presenta cuando estas cuestiones urgentes (de importancia, qué duda cabe) sobre la supervivencia de Estados tal y como los conocemos nos impide percatarnos de que hay cuestiones importantes sobre la supervivencia de la especie tal y como la conocemos. Hay convocadas manifestaciones en muchas partes del mundo. Razones no faltan y señales ominosas tampoco: nieve negra, burbujas de metano, agujeros siberianos, incendios extraordinarios... Claro, el cambio climático y la invasión de la geoingeniería (que podría ser peor el remedio que la enfermedad). Para algunos, no solo son cuestiones importantes sino sumamente urgentes, más que esos asuntos que tanto preocupan a los políticos del mundo, incluidos los más "progres"entre los "progres". Pero no. Las abundantes y populares películas en los Estados Unidos sobre el "fin de los tiempos" (rapture) y segunda venida de Cristo son un síntoma más.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Escocia independiente y más

Stiglitz lo resume en estos cuatro puntos que, una vez más, vienen a demostrar las diferencias con Cataluña, Córcega, "Padania" sin detenernos en Gales, País Vasco, Flamencos-Valones, Bretaña y alguno más que sin duda ahora se me escapa.
The Scottish pro-independence campaign is based on four claims. 
The first is cultural: to protect and strengthen the identity of the Scottish people.  Las señas de identidad, ese curioso invento, pueden convertirse en un argumento movilizador e emocional. No resiste un análisis empírico ya que sea cual sea el rasgo cultural que se elija, seguro que se distribuye según la curva noval y nunca, nunca jamás, se distribuye uniformemente entre todos los componentes del supuesto grupo identitario. Si esto de la identidad fuera tan fuerte, los escoceses que viven fuera de Escocia podrían votar y algunos (no todos) los no-escoceses que viven (y quizás trabajan) en Escocia no podrían votar. Obvio que la identidad no es la variable independiente
The second is ideological: to move Scotland toward a Scandinavian-style social democracy. Si lo anterior podría ser común con Cataluña, me temo que esto no. Un descontento con el modelo (no con las prácticas, que ese es otro argumento) que simboliza el gobierno central se puede expresar diciendo "nos vamos para montar otro modelo". En este caso del tipo escandinavo (aunque ya no está claro, después de los resultados de las elecciones suecas del domingo pasado, de qué va ese modelo). No oigo a los voceros catalanes algo parecido. Más parece un "nos vamos para mantener un modelo como el que tenemos", nada "nórdico"  y si neoliberal de manera continuista. 
En cualquier caso, la independencia no garantiza un gobierno con unas políticas parecidas o deferentes de las actuales, ni en un caso ni en el otro.  Cuando, en Cataluña, gobierne IRC con apoyo de CUP o CiU con apoyo del PP, no me parece que, habiéndose quedado en el euro y pidiendo amablemente ser admitidos en la chapuza de la Unión Europea, lo que vayan a hacer sera muy "escandinavo". Ni en un caso ni en otro. La humilde petición, vetada sin duda por el gobierno de Madrid, no va a ser factor de mucha "escandinavia"
The third is political: to bring democratic governance closer to the people. No recuerdo si ese es el principio de subsidiariedad: hacer depender de decisiones locales lo que pueda hacerse a escala local (parques y jardines, aunque no red de carreteras) y dejar las otras decisiones a nivel más alto (la moneda, el ejército, el trasporte internacional, las grandes instalaciones energéticas). No aparece en este contexto el argumento de la corrupción tal vez porque es inútil: hay corrupción -me consta- en pueblitos de 500 habitantes y la ha habido (y seguro que la hay) en Naciones Unidas. Pero, bueno, aceptemos que esa cercanía permite poder cruzarse en la calle con el corrupto o corrupta de turno.
And the fourth is economic: to lay claim to a larger share of North Sea oil and gas. Y es que el petróleo es "mío" y para mí ha de quedar. Mi "dinamismo" económico es "mío" y sus resultados no tengo por qué repartirlos solidariamente con otras regiones perezosas, atrasadas, subsidiadas y subvencionadas (si eso generaba demanda para los productos del "dinamismo", eso no se discute). El principio general es muy sencillo: egoísmo. El mismo que las élites manifiestan cuando evaden impuestos, se llevan sus dineros a Andorra y a lo más que acceden es a dar limosna (voluntariamente) a los pobres para así garantizarse la difícil entrada en el Reino de los Cielos (todo aquello del camello pasando por el ojo de la aguja y todas las interpretaciones tan chuscas que ha tenido el dicho a lo largo de la historia y según quién estuviese financiando al interpretador).
Mi opinión es muy banal, pero no tengo otra: se trata de una maniobra de élites políticas, no siempre de acuerdo con las élites económicas, que han sido capaces de suscitar ese sentimiento tan primario que es la identidad consiguiendo que de la identidad personal se pasase a algo tan artificial -y tan real en sus consecuencias- como es la identidad colectiva -recuérdese lo dicho sobre la curva normal-
No sé si ganará el sí (y entonces vendrá la parte importante: la negociación entre el SNP y los Tory con resultados que han estado ausentes en la campaña electoral) o ganará el no (como ya pasó en Quebec, aunque no sé si aquí se puede repetir como se repitió en Canadá y con el suflé deshinchándose). Intuyo que gana el no y holgadamente. La otra opción es que gane el sí y por los pelos. En cualquier caso, sin efectos en la lista de secesionistas que dicen que hay. Porque secesiones, las ha habido: más de una docena de nuevos miembros de Naciones Unidas en estos últimos años (a reseñar Sudán del Sur -at their risk-, ¿Kosovo?, ¿Crimea?). Pero me cuesta creer que sea lo que suceda hoy en Escocia influya más o menos que lo que sucedió en Quebec o en Sudán del Sur (o en Timor Este), distintos, distantes y en otros momentos de eso que llaman "crisis" que vino para quedarse más rato que el que dicen los políticos que necesitan que se vaya par poder convocar elecciones.
Nota simpática, impensable en Cataluña: los pubs tienen permiso hoy para cerrar un poco más tarde y el domingo hay previsto un ceremonial de reconciliación por parte de la Iglesia de Escocia a celebrar en la catedral de Sant Giles en Edimburgo.
Menos simpático: es obvio que las condiciones locales y ambientales cambian de caso a caso, pero todo parece indicar que nos encontramos ante un malestar de fondo del que no es fácil hacerse cargo ni encontrar anagésicos y, en su caso, antibióticos apropiados. 39 nuevos países en Naciones Unidas desde 1980. Tampoco se puede atribuir todo a la "crisis".

Convertirse en yihadista

Aquí está la confesión de quien casi se convirtió en yihadista. Vivía en una cultura de la violencia y en un contexto en el que eso era precisamente lo que se valoraba. En su país predominada la idea de que tenían derecho a transformar a otros países a su imagen y semejanza movidos por un destino que Dios había trazado para ello. Para tal propósito, la violencia era el medio más adecuado. Nada de enterarse de las condiciones previas de los países. Lo importante era trasformarlos por la fuerza para que fuesen como nosotros: Dios lo quería.
Cuidado: el autor está hablando de los Estados Unidos y su destino manifiesto, su cultura de la violencia y las armas y el convencimiento de que tienen derecho divino para intervenir en otros países que parecen diferentes. Nada de intentar resolver pacíficamente los posibles conflictos: no hay camino para la violencia, la violencia es el camino.
Sus súbditos (la OTAN, por ejemplo,, que se inventa enemigos o los encuentra fuera de su ámbito de "influencia) les siguen obedientes, seguros de estar bajo la protección del profeta de dios que son los Estados Unidos. Amén.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Independència es esdrújula

Con el 11-S todavía humeante y en vísperas del referéndum escocés, creo que es posible empezar a extraer lecciones de ambos procesos, sobre todo sobre los argumentos que se han usado. El último número de Política Exterior proporciona un buen abanico de ellos, pero los medios están viniendo igualmente cargados de argumentos. No me interesan tanto los que únicamente tienen como objetivo la pura movilización electoral. Pienso que si el voto es fruto del engaño, estamos lejos del ideal democrático que todas las partes dicen defender. Me refiero a los argumentos que se han usado para legitimar la propia posición o deslegitimar la del contrario, cosa que viene en varios tipos.
En primer lugar, la inútil contraposición de sentimientos. Inútil porque es muy difícil convencer a alguien de que su sentimiento está equivocado. “Me siento X” (catalán, español) o “Me siento tanto una cosa como la otra” o “más una que otra”, queda bien en las encuestas del CIS, pero no dan más de sí. Muchos escoceses se pueden sentir diferentes, pero el argumento no ha tenido mucho peso en su proceso, excepto al final.
Después, la no tan inútil aunque estéril contraposición de legalidades: lo legislado “aquí” y lo legislado “allí”, suponiendo que uno está por encima del otro cuando el otro piensa lo contrario. La Constitución puede estar por encima de lo legislado por el Parlament, como Maastricht está por encima de la Constitución. Pero ciertos principios de derechos humanos o el de autodeterminación, están por encima de la Constitución. No es verdad revelada que tengan razón unos u otros. Salmond fue explícito la semana pasada al afirmar la gran diferencia: el proceso escocés ha sido consensuado con el gobierno de Londres, cosa que aquí está lejos de suceder.
Viene a continuación la contraposición de historia(s). El pasado es muy sufrido y la incorporación de Escocia no es la de una nación a otra sino la de los territorios propiedad de un rey (por la gracia de Dios) que se unen bajo un solo soberano (en él reside la soberanía). 1714, por su parte, puede tener otras lecturas no necesariamente nacionales y sí sociales. Pero se puede ir más atrás o comenzar la historia más recientemente. Por muchos congresos que se hagan al respecto, su capacidad legitimadora es, cuanto menos, discutible.
Se pueden contraponer, también, costes o beneficios. Primero, los actuales. Es la cuestión del déficit fiscal que Ángel de la Fuente, en la revista citada, considera que la Comunidad Valenciana “tiene más motivos de queja”. Después, de cara al futuro. En Escocia ha sido espectacular lo que RBS, Lloyds o Credit Suisse han dicho sobre qué sucedería si triunfase el Sí. Hasta Mark Carney, gobernador de Banco de Inglaterra, ha descendido a la arena política para evaluar qué sucedería con la moneda escocesa “unida” a la libra. Esto último tiene un cierto sentido allí, pero aquí, si los secesionistas quieren seguir bajo el euro, la cosa cambia notablemente: siguen igual que estaban. En general, en este capítulo lo que predomina son evaluaciones sobre el “qué sucedería si…”, es decir, apuestas sobre lo que podría suceder, para unos u otros, de producirse (o no) la secesión. 
Se puede generalizar. Se trata de contraponer futuros: juntos/separados, estaremos mejor/estarán peor. Ambos gobiernos centrales coinciden: juntos estaremos mejor, aunque no dicen quiénes, mientras “ellos” estarán peor. Los secesionistas, también: separados estaremos mejor (aunque haya que pagar algún pequeño peaje por ello) mientras “ellos” estarán peor (pérdida de PIB y fiscalidad en ambos casos, petróleo y “dinamismo” respectivamente). Vistas las diferencias entre Escocia y Cataluña respecto a la Unión Europea, es comprensible que los respectivos secesionistas difieran también en este campo, sobre todo sabiendo que Cameron planteó la posibilidad de un referéndum para que el Reino (todavía) Unido saliese de la Unión, cosa que ni se le ocurre al gobierno de Madrid, carente de una City que compense lo que el petróleo puede compensar a Escocia (por supuesto: ya se ha dicho que no hay tanto ni queda para mucho).
La revista que he citado al principio incluye artículos sobre Alemania, su unificación reciente y su desconfianza hacia el nacionalismo de los demás, sobre Canadá y las peculiaridades del Quebec y, claro, sobre Escocia. Pero, volviendo al tema, no deja de ser curioso que el argumento del miedo también haya sido usado ahora: si cae Escocia, seguirá Cataluña, Córcega, “Padania”… añadiendo un factor más a la profunda crisis que atraviesa la renqueante Unión Europea. Que ese sí que es un problema grave.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-. Aquí hay una guía sobre lo que se decide mañana en Escocia y cómo está planteado que puede servir para ver hasta qué punto hay muchas cosas que NO se están planteando en España/Cataluña)

martes, 16 de septiembre de 2014

Empresarios ladrones

No hace falta recurrir a textos marxistas que pretenden explicar el funcionamiento de la "explotación del hombre por el hombre (y la mujer)". En el informe que aquí se cita se dan ejemplos, sin recurrir a complicadas disquisiciones, del modo con que empresarios actuales roban a sus empleados actuales, legal e ilegalmente. No en el "Tercer Mundo" sino en el "Primero entre los Primeros", es decir, en los Estados Unidos.
Para las Españas, y sobre las noticias sobre la muerte de los Grandes Anunciantes (Banco Santander y El Corte Inglés), es posible desintoxicarse de tanto comentario adulador leyendo (en papel o para subscriptores) el comparativo de Matías Vallés en Información o el más directo de Jordi Borja o los de Juan Torres en los "Otros blogs" que sigo y aparecen en el margen. Se pueden ver, en particular, las referencias al comportamiento de algunos sindicatos y, viceversa, el seguido hacia los mismos por parte de estos dos fallecidos. Unos santos todos. Y algunos en el Cielo.

lunes, 15 de septiembre de 2014

III Guerra (del Golfo, de Irak, Mundial)

El Papa ha hablado de la III Guerra Mundial. Pero como lo de "mundial" siempre ha sido pretencioso por parte de los países centrales que daban por mundial lo que era local y asunto de ellos, lo podemos dejar en III Guerra de Iraq o del Golfo. Aquí hay lo que me parece una buena descripción de los factores que están llevando a tal Guerra y los elementos a introducir para intentar entenderla (dinero, petróleo, territorio). Entre los factores que han llevado a la susodicha está, claro, la chapucería de las dos anteriores, irresuelta la primera (la de Bush I) y gasolina al fuego la segunda (la de Bush II y su corte). Y, en particular, está el apoyo inicial al ahora EI (el antiguo Estado Islámico de Irak y Siria -o Levante-), como en su día hubo apoyo anglo-sajón a Al Qaeda. Es cosa de familia, parece que el padre de Bush I (abuelo de Bush II) ayudó al auge de Hitler. Al final, resulta que hubo una relación entre Bush 0 y la II Guerra Mundial.
Me quedo ahí. No más historia. Me basta con las noticias puestas en contexto, pero aprendiendo de la historia.

Trucos para gobernantes

El hábil político pone en práctica, aunque sin reconocerlo, estos tres principios (se disfrutará, al respecto, la buena voluntad de Kant en su La paz perpetua) y alguno más.
Fac et excusa (hay que buscar excusas a lo que uno hace), Si fecisti, nega (si has hecho algo gordo, niégalo) y Divide et impera (divide y vencerás).
Entre las excusas, hay dos muy utilizadas en todos los tiempos y más en estos que nos toca vivir, a saber, "la culpa es del gobierno anterior" (la herencia recibida siempre es mala, a no ser que sea del propio partido, en cuyo caso hay que remontarse al anterior) y "los males vienen de fuera" (lo malo que pueda estar pasando es efecto de instancias externas que pueden ser desde "el imperio" (para gobernantes venezolanos) o el "boicot" (para gobernantes cubanos) a "la Unión Europea" (para euro-escépticos) pasando por "Madrid" (para los nacionalistas catalanes). El actual gobierno español es maestro en ambas excusas: "todo lo malo viene del gobierno anterior -el de Zapatero-, pero nunca del previo -el de Aznar-" y "todo lo malo viene de Bruselas, del Ecofin o quien sea de la UE, razón por la que tendría que hacer 'autocrítica' por su mala política". En ningún momento se plantea la remotísima posibilidad de hacer autocrítica por lo que se ha hecho después del gobierno de Zapatero y como resultado de decisiones locales.
Si fecisti, nega o, si se prefiere, "yo no he sido, a mí no me mire". La corrupción, por ejemplo, es cosa de "manzanas podridas" y no del funcionamiento del partido (sea EREs, sea Bárcenas, sea Pujol). Es una buena forma. Todo menos reconocer el papel jugado en la debacle de Irak, antes en Afganistán, después en Libia y ahora en Siria. "Yo no he sido".
Divide et impera. Es clásico y lo han aplicado todos los imperios que en el mundo han sido. El inglés fue particularmente eficiente en su aplicación: importar tamiles a Sri Lanka, enfrentarlos a los cingaleses y presentarse como garante de la paz. No tan lejano a lo llevado a cabo por los gobiernos estadounidenses y su "special relatioship" inglesa fomentando el fundamentalismo de los taliban afgano. No es el caso de "dividir a España" (no es tan importante) con los secesionismos, pero sí parece que es el caso, dentro de la misma, dividiendo a la izquierda lo más posible (amigos de IU creen que Podemos es una criatura del PSOE para destruir a IU y, en público, dirigentes del PSOE aseguran, no sin desavenencias internas,  que es una criatura del PP para destruir al PSOE. Todo ello acaba siendo un caso del principio anterior: una bonita forma de no asumir los propios errores).
Il Duce non si sbaglia mai, decían los fascistas italianos y los falangistas españoles traducían con "los jefes no se equivocan", cosa lejana al "centralismo democrático" practicado desde el otro extremo. O no tan lejana. El exceso de asambleas lleva a la ineficacia aunque sea un máximo de democracia, los excesos de liderazgos carismáticos tal vez sean más eficaces pero a riesgo de un mínimo de democracia. Para ocultarlo, están los principios de los que ya  hablaba Kant hace un par de siglos.
Con su permiso, añadiría un cuarto principio: la doble moral (si lo hago yo, está bien; si lo hacen mis amigos, también; si lo hacen otros, se discute; y si lo hacen los enemigos, se critica duramente).
Me han pasado una de esas presentaciones que terminan con frases con abundantes signos de exclamación. Es el segundo en pocos días. Se trata de demostrar que los musulmanes son muy malos y la prueba es lo que el Japón hace con ellos (que no sé si lo hace, pero sí sé que lo hace con los coreanos incluso que viven mucho tiempo en el Japón) y, sobre todo, lo que hacen contra "occidente": violencias, fanatismos, machismos... Cosas que me intrigan: que se tome a la parte por el todo, es decir, que los comportamientos aberrantes de algunas personas que se adscriben al Islam se tomen como prueba de que todos los musulmanes son iguales de "bárbaros", es decir, no "occidentales". No se dice nada sobre los líderes religiosos que han rechazado tales salvajadas (opuestas a "civilizadas"), los creyentes que las rechazan igualmente (las encuestas son claras al respecto: son mayoría los que rechazan tales comportamientos) y las diferencias dentro del Islam de tipo geográfico (Indonesia, por ejemplo), cultural (el sufismo, por ejemplo) o social (los ejemplos son, sobre todo, de países pobres; Arabia Saudita aparece fugazmente y como si no tuviera nada que ver su wahabismo con, por ejemplo, Al Qaeda). Pero, como ejemplo de doble moral, nada se dice sobre lo que han hecho algunos cristianos a lo largo de la historia entre ellos (la noche de San Bartolomé, por ejemplo), contra otros grupos (pogramos anti-judíos) o contra los árabes (no por musulmanes, como fue Sykes-Picot que tanto preocupa al EI) o contra quien se pusiese por delante como Hiroshima, Nagasaki, Dresde que, por supuesto, no fueron actos motivados religiosamente (tampoco muchos de los asesinatos a manos de estos yihadistas lo han sido), pero sí por "cruzados" cristianos que habías destrozado las mezquitas que se habían construido sobre templos visigodos que se habían construido sobre templos romanos.
El titular de un diario de hoy es claro: "Varios países árabes aceptan atacar al Estado Islámico". Curioso ¿no era que todos los árabes eran musulmanes y viceversa, y que todos ellos eran una sarta de fundamentalistas violentos? ¿Hubo un motivo religioso en los asesinatos cometidos por ETA  o las FARC como para decir que todos los cristianos son asesinos? ¿"Promover la democracia" -democracy building-, "Promover el libre mercado", "Misión civilizadora" son argumentos religiosos? Lo que puede entenderse como religioso fue la "actividad evangelizadora" llevada a cabo por los posteriormente españoles en la posteriormente llamada  América Latina (es decir, extremeños, vascos, andaluces, castellanos, súbditos de reyes,  soberanos en varios territorios del continente europeo, en cuyo nombre "colonizaban" territorios de incas y aztecas).
Aunque la sra. Merkel haya hecho encendido ataque contra los "antisemitas" (es decir, anti-judíos), el hecho es que Europa se está volviendo islamófoba. Por lo menos, eso está sucediendo con sus extremas derechas que son capaces de olvidarse de su tradicional anti-judaísmo y pasar a defender las tropelías del gobierno de Israel con tal de atacar así a los ¿musulmanes? ¿árabes? ¿inmigrantes de clase baja? ¿moros? El enemigo de mi enemigo es mi amigo, haga lo que haga.