lunes 19 de marzo de 2012

La política y sus mentiras

Uno comienza a acostumbrarse, pero no debería. En campaña electoral los políticos mienten de una forma desaforada. Con absoluta tranquilidad dicen lo contrario de lo que piensan, exageran intencionadamente, prometen lo que saben que no van a poder cumplir y cosas por el estilo. En las campañas que llevaron al nuevo gobierno español las hubo abundantes en todas direcciones y en las pesadísimas campañas para las elecciones autonómicas andaluzas y asturianas es de suponer que también. Cuestión de tiempo en este último caso.
Uno de los ejemplos que más deberían molestar al sufrido electorado es el prometer algo que excede a las competencias y capacidades del futuro (e hipotético por el momento) gobernante. Por ejemplo, decir que si ganan la presidencia (de los Estados Unidos) harán que la gasolina de automoción baje su precio a un determinado nivel. Lo ha hecho Gingrich y ha recibido un varapalo por parte del New York Times que lo identifica como una mentira más de los Republicanos. Es su opción política, pero no parece que sea típica de los Republicanos. 
En general, las propuestas sin poder para llevarlas a cabo, en realidad se las lleva el viento aunque queden en las hemerotecas. Pero ya se sabe que la gente no guarda los periódicos en el hipotético caso de los lea. Suena a algunas propuestas "alternativas" que son "posibles", pero no "probables", como el decrecimiento, la tasa Tobin y cosas parecidas del "otro mundo es posible". Un "no a la pobreza" es como un "no a los terremotos".
Pero en el caso de los políticos en general y los políticos en campaña en particular es peor: es que se trata de mentiras que son un insulto a la inteligencia del elector.
¿Pero es inteligente el elector? Vamos a exagerar por un momento y recordar la "doctrina Göring", según refiere Gilbert en su libro sobre Nuremberg. Dice Göring:
"La gente común no desea guerra (...). Eso es obvio. Pero, a fin de cuentas, son los líderes de un país quienes determinan la política". Pero "con voz o sin voz siempre se puede arrastrar a la gente hacia los intereses de los líderes. Es fácil. Lo único que hay que hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo y por poner en peligro a la nación. Funciona igual en cualquier país "
¿Que qué quiero decir? Pues que la gente acepta sin mucha crítica lo que le sueltan "desde arriba" y, en muchos casos, oye lo que quiere oír. Y el precio de la gasolina se ha convertido en un asunto electoral (si sube, Obama pierde, dicen, y, en parte, hay algo de razón: aunque los presidentes no tengan poder para hacer directamente subir o bajar los precios de la gasolina, sí pueden tomar decisiones que fomenten el cambio del precio... si el comportamiento especulador de las empresas -comprar barato, vender caro- no interfiere. Como ya he comentado, bombardear Irán en la actualidad haría subir el precio del petróleo).
Las elecciones estadounidenses se están complicando y ya no está tan claro que Obama pierda (como he creído hasta hace muy poco) y que lo hiciera ante Romney (ídem). La posibilidad que el nuevo presidente (Republicano) fuese un mormón y no uno de los dos católicos (Gingrich y Santorum, este último empatado con Romney y con el anterior jugando la baza en la convención republicana) se está desvaneciendo. Pero si Gingrich consiguiera la nominación y ganase a Obama, tendríamos a un mentiroso en la Casa Blanca a decir del New York Times. Pero eso no le hace original. Las largas narices de los pinochos que pueblan la clase política mundial lo atestigua.
Otra cosa son los errores una vez en el gobierno, pero ahí es donde mejor se aplica la "doctrina Göring": se miente para mantener el apoyo al error.

Conspiranoides

Conocer es comparar. Y este es un buen caso. Se trata de una recensión sobre un libro estadounidense sobre los paranoides que allí creen en conspiraciones. Nada que ver con los casos conocidos en otros países, como puede ser España. Y, sin embargo, sí que hay algunos puntos que conviene retener para una mejor comprensión de estos y otros comportamientos semejantes.
En primer lugar, el papel que juega el "miedo social". No se trata del miedo a catástrofes, sino el miedo a perder posiciones dentro de la sociedad. Miedo a la movilidad social descendente, si me puedo permitir el palabro.
En segundo lugar, la constatación (real o imaginada) de que otros grupos pueden ser una amenaza: pueden acelerar el proceso de descenso. Pueden ser minorías (los inmigrantes, los homosexuales, los "otros" en general) o grupos concretos (o no tan concretos como puede ser "la izquierda" -a grandes líneas, los conspiranoides votan, si votan, a partidos más a "la derecha"-)
En tercer lugar, el uso del "chivo expiatorio" como resultado de los dos puntos anteriores: los culpables son los "otros", que maquinan en las sombras para "nuestro mal" (social).
En cuarto lugar, el carácter "incombustible" de las creencias conspiranoides y la petición inacabable de "pruebas" imposibles que demostrarían que lo que uno piensa es falso, al tiempo que se aferran a cualquier detalles (que haberlos, háylos; siempre) que "pruebe" la propia posición.
En quinto lugar, el carácter "misionero" de los conspiranoides, que se ven movidos a ir explicándolo "por todo el mundo". Tiene su lógica: la "prueba" última de tales creencias consiste en que es compartida por otros, así que cuantos más sean, mejor. Y si hace falta reunirse periódicamente para "confirmarse en su fe", mejor. Como una religión convencional, vamos.
Finalmente, las creencias conspiranoides pueden ser utilizadas por la clase dirigente (o la clase dominante, o ambas) para mantenerse más cómodamente en el poder.
Los ejemplos que se me ocurren, además de los que se refieren a los Estados Unidos y de los que trata el libro recensionado y de los que se refieren a España, pienso en la "teoría del golpe de Estado" en el Ecuador o, mucho más en general, las teorías sobre la conspiración de "el imperio" (en plan chavista o en plan post-soviético) o incluso ciertas versiones sobre "los mercados" (si vienen de "la derecha") o sobre "el capital" (si vienen de "la izquierda").
La ventaja de estas teorías es que dan mucha seguridad al creyente. Como las religiones, de nuevo. Y, verdaderas o falsas, tiene consecuencias prácticas, no todas ellas positivas para los descreídos. Límite evidente del "pensamiento positivo".

domingo 18 de marzo de 2012

Día de la Tierra Palestina

Será el 30 de marzo y lo cuenta la agencia palestina Ma'an y la agencia iraní PressTV: para ese día se espera la llegada a Palestina de una marcha internacional en apoyo a los palestinos, a su tierra (que incluye su menguante Jerusalén) y, si me apuran, a su supervivencia. Es de suponer que el ejército israelí (sus "fuerzas de autodefensa") procurará impedir su paso por la frontera. 

Migraciones y religión

Este es un mapa interactivo en el que puede verse el "stock" de migrantes (emigrantes e inmigrantes) por países y según su religión. Por supuesto que se trata de estimaciones (la página lo repite pudorosamente), pero no deja de ser interesante, por ejemplo, el número de judíos que han emigrado de Israel a los Estados Unidos o los orígenes de los musulmanes y los cristianos que han emigrado al Ecuador o las diferencias en el stock de inmigrantes de España, Francia y Alemania. Entretiene.

sábado 17 de marzo de 2012

Masacre en Afganistán

Parece ser que entre los 16 muertos producidos recientemente en Afganistán a manos estadounidenses, había dos mujeres que habían sido violadas (también se cuenta aquí añadiendo el motivo de venganza -pero que lo diga primero un medio iraní y después uno italiano no significa que sea cierto por necesidad-). Si lo fuese, se fundamentaría la posición del gobierno de Karzai en el sentido de que se habría tratado de algo colectivo y no solo fruto de un soldado de 38 años que esperaba no tener que volver a la guerra, pero que había sido enviado.
He tenido que recordar esta frase del libro de un periodista "empotrado" en la guerra de Irak (Dexter Filkins, The Forever Wars, Londres, Random House, 2008):
"There wasn't any point in sentimentalizing the kids; they were trained killers, after all. They could hit a guy at five hundred yards or cut his throat from ear-to-ear. They had faith, they did what they were told and they killed people."
El fantasma de My Lai planea de nuevo. Y hace pensar que también aquí el fracaso va a ser inmenso.
A propósito, no deja de ser significativo que la fecha  de la retirada de las fuerzas de la OTAN desplegadas en Afganistán se fije no a través de los organismos competentes de la OTAN, sino mediante una conversación, ayer, entre Obama y Karzai. Supongo que Obama dará las órdenes pertinentes a un propio para que las trasmita a Rasmussen, secretario general de la OTAN, que, a su vez, las trasmitirá, siguiendo la cadena de mando, a los gobiernos implicados. El que manda, manda.

Purismo lingüístico

Gracias a la última novela de Jaume Cabré he recordado aquella distinción de Coseriu entre sistema, norma y habla (y, por asociación, la de Saussure entre "langue" y "parole"). Siempre he preferido las versiones más inductivas a este respecto (como la de i+i+i+...+i=I, es decir, que la lengua es una inducción a partir de las hablas observables) que no las deductivas y, mucho menos, que las autoritarias en las que una determinada institución que coopta a sus miembros decide lo que hay que decir y lo que no. 
No es algo a propósito de una curiosa discusión que ha habido en España sobre el uso de masculinos y femeninos (que fue precedida por un rechazo, por parte de la Academia autoritaria, del sentido de "género" para referirse a la construcción social del sexo). He leído cosas inteligentes y exabruptos. Lo dicho es a propósito de los anglicismos en el habla en general y en los medios en particular. 
Ahí ha habido dos posturas extremas en mi ámbito cercano: la francesa de los tiempos del ministro  Jack Lang y la italiana hasta nuestros días. La defensa político-nacionalista del francés frente a las agresiones del inglés era un "combat scientifique à mener" y se buscaron formas francesas para referirse, por ejemplo, al anglófono mundo de la informática, cosa que no es excepcional. Los italianos han sido siempre mucho más tranquilos en este asunto: han adoptado un montón de palabras inglesas sin preocuparse de exaltaciones combativas y nacionalistas (su política lingüística, desde la Unificación, ha sido mucho más inteligente que la jacobina).
Pero no tiene sentido luchar contra la realidad (dicho sea, de paso, recordando la polémica española entre puristas y feministas -en el primer caso, en masculino, y, en el segundo, en femenino). La Repubblica habla, en su titular, del paso de un carnet del hincha de fútbol ("tessera tifoso", perfecto italiano) a un carnet de fidelización (¡"fidelity card"!, no muy italiano, como puede verse). En otros tiempos habría dicho: eso en Le Monde no pasa. Sin embargo, pasa: lo que ahora conocemos de la pareja Assad y que manifiesta su tren de vida no son sus "couriels" (que es el afrancesamiento propuesto por los lingüistas de cabecera) sino ¡"email"!.
No por poner nuevas normas (incluso en libros de estilo para evitar sesgos sexistas) se consigue cambiar el habla. El habla acaba ganando y el habla es sociedad. No se cambia la sociedad cambiando la norma, pero sí se cambia el habla cambiando la sociedad.
"Hasta que las canta el pueblo,
las coplas coplas no son"

viernes 16 de marzo de 2012

Obama - Natanyahu sobre Irán

El final de este artículo de Etzioni tiene sentido. Se trata de los términos del trato al que habrían llegado Obama y Netanyahu sobre el tema de Irán:
Israel would get advanced bunker-busting bombs that increase the window of opportunity during which it can strike before Iran moves more of its nuclear facilities into a box of immunity, and Israel would get refueling tanker airplanes it badly needs. In turn, Israel may promise not to attack before the elections. Thus, President Obama may not have to worry that Israel will cause a spike in the price of gasoline during the election cycle and the United States would not face another war in the Middle East in 2012. Then if whoever is elected is willing to defang Iran, Israel will be better off. If not, it will be much better equipped to strike on its own.
Si tiene razón (y parece tenerla), 2012 no vería un ataque israelí contra Irán con bombas estadounidenses anti-búnker y con el apoyo de aviones USA para el largo camino de los aviones israelíes lanzados contra Irán. Pero no se dice nada sobre qué pasaría una vez conocidos los resultados de las elecciones de noviembre. De momento, Obama puede estar tranquilo: no va a aumentar el precio de la gasolina en plena campaña.
Puestos a ser retorcidos, también podría tratarse de una estratagema para que los iraníes bajasen la guardia y poder repetir un ataque como el de Osirak, inesperado. Pero seguro que eso también lo piensan los iraníes.